Martes 20 de Abril del 2010
Por: David Kupfer1

Dónde estaba Brasil en septiembre de 2008

Desde el inicio de la década de 1980, la economía brasileña se encontraba aprisionada en una trayectoria de bajo crecimiento en el cual se alternaban fases de estancamiento –más largas- y ciclos de expansión –más cortos-. Una de esas fases de mayor dinamismo estaba en curso cuando en septiembre de 2008, después de la quiebra de Lehman Brothers, la crisis financiera mostró su cara más agresiva.

Lunes 19 de Abril del 2010
Por: CINVE

Como se mostró en la primera parte del informe, algunos indicadores señalan que el tipo de cambio real se encuentra actualmente por debajo de sus niveles de equilibrio, lo que podría estar afectando negativamente la competitividad de la economía. Aún considerando dicho diagnóstico corresponde preguntarse si es mejor adoptar medidas activas para acercar el tipo de cambio real hacía sus niveles de equilibrio o dejar que la economía procese automáticamente el desajuste. Por otra parte, si fuera necesario adoptar medidas cabe preguntarse cuáles serían las más idóneas.

Jueves 15 de Abril del 2010
Por: CINVE

El dato de inflación de febrero muestra un comportamiento de los precios que se mantiene en la línea de los últimos meses, caracterizado por un incremento general moderado. Dicho crecimiento es impulsado principalmente por factores internos en la medida en que las presiones internacionales son reducidas.

Jueves 15 de Abril del 2010
Por: CINVE

El escenario externo ha determinado un fuerte proceso de apreciación en las monedas de las economías emergentes. En el caso de Uruguay, desde comienzos de 2009 se ha observado un pronunciado proceso de apreciación del peso que se tradujo en un deterioro sistemático de los indicadores de tipo de cambio real (TCR) -tradicionalmente utilizados como indicadores agregados de competitividad-.

Lunes 12 de Abril del 2010
Por: José María Fanelli

La inflación sigue firme y no se vislumbra en el horizonte de corto plazo ningún factor de relevancia que pueda inducir una desaceleración significativa. Según los registros independientes, la inflación acumulada del tercer trimestre estaría cerca del 8%, lo que convertiría a este trimestre en el más inflacionario desde la crisis de la convertibilidad en 2002.  A pesar de esto, las autoridades persisten en negar el fenómeno. El ministro de economía sostiene que el aumento generalizado de precios no existe y que, a lo sumo, se registran ciertas tensiones (sic) generadas por cambios en los precios relativos. El intervenido INDEC, a su vez, continúa informando índices de precios que están muy lejos de reflejar lo que observan entidades y analistas independientes. Fundándose en esos índices el gobierno afirma no percibir la necesidad de encarar un programa anti-inflacionario. Es más, la presidenta dijo explícitamente que no está dispuesta a realizar un “ajuste” por tal motivo.

Domingo 11 de Abril del 2010
Por: Viviane Luporini*

El año 2008 será recordado por la eclosión de la crisis financiera internacional que sacudió los mercados financieros y se esparció rápidamente por el mundo. La rápida desinflación de activos originada en el mercado sub-prime norteamericano desencadenó un proceso mismatch entre activos y pasivos en las instituciones financieras, que, debido a sus proporciones y a la crisis de confianza que sucedió, provocó la quiebra de diversas instituciones financieras en varias partes del mundo. Los gobiernos se apresuraron a movilizar recursos para dar sustentabilidad financiera a instituciones cuyo porte e importancia económica habrían podido agravar aún más la crisis financiera, generando así un mayor costo a los contribuyentes. Como se sabe, los efectos de la crisis que se originaron en el mercado financiero contagiaron a los demás mercados y afectó a la economía real: la crisis de confianza contrajo la liquidez, líneas de financiamiento fueron suspendidas, los consumidores revisaron sus decisiones de gasto y la producción y ventas cayeron.

Martes 16 de Marzo del 2010
Por: José María Fanelli

El gobierno se prepara para una travesía en el desierto con problemas en el suministro de agua y sin contar con un buen mapa. La analogía se justifica porque de aquí al final del mandato el ejecutivo deberá transitar por un sendero en el que se verá presionado por fuertes demandas sectoriales, sociales y de su clientela política sin contar con suficiente poder político y recursos fiscales para arbitrar y ordenar esas demandas. De hecho, el gobierno venía ya transitando por el desierto, debido a que su caudal político se venía erosionando prácticamente sin pausa al menos desde el conflicto con el campo. Sin embargo, hasta ahora había logrado mantener un suministro razonable de agua. Había conseguido los recursos fiscales para financiar lo que fue su estrategia básica: aumentar el gasto público a los efectos de evitar un deterioro aún más acelerado de su poder político. Subiendo el gasto, las autoridades lograron satisfacer demandas de grupos políticamente afines (gobernadores; dirigentes sociales); evitar conflictos con sectores con alta capacidad de presión (ciertos gremios) o posponer ajustes de precios relativos (transporte, energía). Por supuesto, conseguir los recursos para financiar el aumento constante del gasto no fue sencillo e implicó costos políticos crecientes.

Jueves 04 de Marzo del 2010
Por: Julio Berlinski1

A partir de 1995 el Acuerdo de Ouro Preto incorporó una serie de instrumentos orientados al perfeccionamiento de la unión aduanera, algunos ya anunciados en marzo de 1991 cuando se firmó el tratado de Asunción. Es decir, se trataba de libre comercio dentro de la región y una política comercial común con terceros países. Una Política comercial común se compone de varias partes, entre las que se destacan: un Arancel Externo Común y la Distribución de su recaudación, la Clasificación de mercancías y la Valoración en aduanas, la Concesión de preferencias a terceros países, y los Regímenes especiales e instrumentos comunes de Defensa comercial.

En la sección 2 se presentan los principales elementos de la transición hacia el Arancel Externo Común en el MERCOSUR y en Argentina, seguida en la sección 3 por una discusión respecto de las Instituciones de defensa comercial respectivas. En la sección 4 se presentan evidencias sobre la práctica del antidumping en Argentina. Luego en la sección 5 se realizan los comentarios finales.

Viernes 26 de Febrero del 2010
Por: Andrés López (CENIT) y Daniela Ramos (CENIT)

En las últimas décadas los países de América Latina (AL) han transitado por diferentes regímenes económicos y de inserción internacional, modificando sus patrones de desarrollo vinculados inicialmente a estrategias de crecimiento hacia adentro por regímenes orientados hacia la apertura económica y la integración regional. Esto se dio en paralelo con un fuerte incremento de los flujos internacionales de inversión extranjera directa (IED), en particular los dirigidos hacia México, Brasil, Argentina, Chile y más recientemente Uruguay.

Martes 16 de Febrero del 2010
Por: José María Fanelli

La incertidumbre ha vuelto a ser el rasgo más saliente de la coyuntura. Este hecho tiene su origen en dos factores centrales. El primer factor de generación de incertidumbre es la obstinada estrategia del gobierno de evitar la búsqueda de consensos con la oposición. Antes que los acuerdos en el Congreso, las autoridades privilegian las iniciativas unilaterales y buscan alianzas coyunturales con actores específicos. Esto es, el apoyo para cada medida particular se busca, primordialmente, en grupos cuyos intereses económicos o políticos son favorecidos por las medidas en cuestión. Estas alianzas se caracterizan por su heterogeneidad y su fragilidad. Son heterogéneas porque incluyen desde intendentes, gobernadores y sindicalistas hasta líderes sociales, crony capitalists e ideólogos. Son frágiles porque dependen de iniciativas específicas y quienes son hoy aliados para un tipo de medida pueden no serlo para otras. Por supuesto, el punto que interesa a nuestro análisis no es el de juzgar la validez de esta estrategia desde una perspectiva estrictamente política sino subrayar sus implicancias económicas. En este sentido hay dos aspectos que merecen destacarse. Por un lado, se trata de una estrategia que es intensiva en el uso de recursos públicos y, por ende, hace poco creíble que el gobierno vaya a mantener bajo control un déficit fiscal que ha estado aumentando fuertemente durante el último año por las mismas razones que siguen vigentes: la necesidad de atender demandas de diferentes aliados políticos. Por otro lado, como las alianzas son frágiles y cambiantes e involucran actores con intereses muy disímiles, es muy difícil formar expectativas sobre cuáles serán los programas de trabajo que el gobierno privilegiará en el mediano plazo. Un ejemplo: el ritmo de inversión en obra pública suele depender de manera significativa de la jurisdicción política en que tal inversión se realiza. 

Páginas