Martes 29 de Diciembre del 2009
Por: Roberto Bouzas

Si hay un tema en el que la crisis internacional ha tenido un efecto positivo es el del cambio climático, al menos cuando se dichos efectos se evalúan con una perspectiva de corto plazo. En efecto, la crisis económica internacional ha reducido el producto, ha desacelerado el crecimiento y, en consecuencia, ha reducido las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Este efecto en principio positivo puede resultar contraproducente en el mediano plazo si reduce la presión para alcanzar un acuerdo en torno a un régimen que reemplace o de continuidad al Protocolo de Kyoto.

Martes 15 de Diciembre del 2009
Por: José María Fanelli

En el plano internacional el año termina, sin dudas, mucho mejor de lo que empezó. Hacia esta época, en 2008, las consecuencias de la caída de Lehman Brothers se hacían sentir con todo su peso: el crédito bancario estaba congelado e instituciones financieras internacionales de primer nivel dependían del salvataje de los bancos centrales para sobrevivir. Además, existía la sospecha de que esas instituciones eran apoyadas sólo porque eran “muy grandes para caer”. El comercio internacional, en tanto, sufría una retracción nunca vista en décadas. La recesión se profundizaba en todo el mundo. Quienes pronosticaban una repetición de la crisis de 1930 no debían hacer mucho para convencer.

Lunes 14 de Diciembre del 2009
Por: Axel Leijonhufvud

La ciencia económica carece de un entendimiento profundo acerca de la naturaleza de la realidad que la economía debería iluminar. Esta columna, que presenta un nuevo CEPR Policy Insight, propone que la inestabilidad del apalancamiento, la conectividad y la potencial inestabilidad del nivel de precios han sido dejadas de lado por la teoría macro de “estabilidad con fricciones”. Las innovaciones teóricas no deberían generar reales progresos teóricos mientras el paradigma reinante siga siendo el de la teoría de “estabilidad con fricciones”.  Mientras tanto, los gobiernos no están preparados para enfrentar otra crisis.

Miércoles 09 de Diciembre del 2009
Por: Célio Hiratuka*, Adriana Marques da Cunha** y Rodrigo Sabbatini**

Después de sentir de forma bastante intensa los efectos de la crisis internacional, en especial en el último trimestre de 2008 y el primero de 2009, la economía brasileña emitió señales de recuperación en el segundo trimestre de este año. Se vislumbró una recuperación marginal de 1,9% en el segundo trimestre, considerando una variación en relación al primero (con ajuste estacional) (Tabla 1). Este hecho indica una superación del período de recesión económica de los dos trimestres previos.

Jueves 03 de Diciembre del 2009
Por: FUNCEX

La balanza comercial brasileña obtuvo en octubre un superávit de U$S 1,2 mil millones, con exportaciones de U$S 14 mil millones e importaciones de U$S 12,8 mil millones.

Las exportaciones tuvieron en el mes un desempeño relativamente mejor que el de las importaciones, con una caída de 23,9% en relación a octubre de 2008, teniendo como resultado una variación acumulada en el año de 25,7%.

Las importaciones tuvieron una reducción de 26,3% en el mes y acumulan una caída de 30,5%.

Miércoles 25 de Noviembre del 2009
Por: Pablo Mira (Ministerio de Economía Argentina - Integrante del Grupo de Monitoreo Macroeconómico del MERCOSUR)

¿Demostró la crisis internacional que el Mercosur debe ser mucho más que un acuerdo de comercio? Por un lado, desde el punto de vista comercial un acuerdo amplio podría haber significado que los efectos contractivos se dispersaran mucho más amplia y rápidamente. En caso de haber existido una mayor integración financiera, mientras tanto, es probable que los problemas de contagio hubieran sido también más graves.

Martes 17 de Noviembre del 2009
Por: Ramiro Albrieu (CEDES)<p>Cuando deja de ser divertido. El deudor global y el ajuste de la brecha ingreso-gasto

Desde hace algunos años muchos analistas han entendido a los desbalances globales actuales como un fenómeno “de equilibrio”, que no debería ser observado o corregido por la política económica de los países involucrados (v. Dooley, Folkerts-Landau y Garber, 2005). Desde esta perspectiva, se trata de una situación mutuamente beneficiosa. Las economías emergentes, luego de las crisis de fin de siglo XX, comenzaron a ahorrar y ante las fallas de la arquitectura financiera internacional para proveer un fondo de reserva global (el FMI no había sido precisamente exitoso al respecto), el camino más utilizado fue el auto-seguro a través de la acumulación de reservas internacionales. Estados Unidos provee entonces el medio para almacenar valor en la economía mundial, y como compensación recibe financiamiento barato del resto del mundo.

Martes 10 de Noviembre del 2009
Por: Julio Berlinski (Instituto Di Tella y UTDT)1,2

En la década del 90 continuó la liberalización del comercio internacional comenzada a fines de la década anterior, al tiempo que se inició la privatización de las empresas estatales. Después de un período de crecimiento sostenido en 1991/1994 la economía se contrajo en 1995  especialmente relacionada con la crisis Mexicana de fines del año anterior. A partir de 1996 la economía se recobró impulsada por la demanda interna y externa y los altos precios de los productos de exportación.

Jueves 05 de Noviembre del 2009
Por: José Fanelli (CEDES)

Luego de un período en que las restricciones financieras y económicas no sólo eran muy fuertes sino que se tensaban día a día, las autoridades están enfrentando una coyuntura bastante más benigna. Sin lugar a dudas, el mejoramiento de la situación se debe a las noticias alentadoras sobre la economía internacional ya que, en el orden interno, la evolución de la economía está aún muy determinada por una alta incertidumbre política. Esta incertidumbre está siendo alimentada, en buena medida, por la decisión del gobierno de “hacer política” a un ritmo que no deja tiempo, a veces, para evaluar con cierta serenidad las medidas que se adoptan y que tienen impacto sobre un amplio espectro de cuestiones.

Como resultado de todos estos eventos la situación está mudando rápidamente y lo que surge más o menos claramente es que, probablemente, habrá un nivel de actividad más tonificado –empujado más por el consumo que por la inversión–  acompañado de mayor fragilidad macroeconómica, sobre todo en el frente fiscal donde se ahondan las necesidades de financiamiento. Debido a las mayores necesidades de financiamiento del sector público, la economía será más dependiente  en el futuro de lo que ocurra con el apetito por riesgo emergente ya que este apetito determina la disponibilidad de financiamiento de mercado y los flujos de capital.  

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