Brasil: un tema clave para el próximo gobierno será la recuperación de la competitividad externa

22/10/2014
Por: FUNCEX

El primer punto que resalta es que la rentabilidad de los exportadores está cayendo fuertemente (v. Tabla 1). De hecho, el índice de rentabilidad de las exportaciones mostró una fuerte disminución del 6,3% en agosto 2014 en comparación con el mismo periodo del año anterior. Y las causas son variadas: hubo una apreciación del tipo de cambio nominal del 3,2%, una disminución de los precios de las exportaciones de 0,5% y un aumento de los costos de producción de 2,8%. En los meses previos la dinámica era algo distinta, en tanto la baja en los precios de exportación y la suba de los costos era compensada por la devaluación del tipo de cambio nominal.

 

 Tabla 1

Indice de rentabilidad de las exportaciones y sus componentes

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Fuente: FUNCEX

En segundo punto de importancia es que la pérdida de competitividad es generalizada (v. Tabla 2). Los datos de agosto muestran que, a nivel sectorial, 22 de los 29 sectores CNAE registraron una caída en el índice de rentabilidad de las exportaciones. Hay, de todas maneras, algunos contrastes:  Son dignos de mención los efectos negativos en los sectores de extracción de minerales no metálicos (-20,3%), Celulosa, papel y productos de papel (-14,5%), vehículos de motor y remolques  (-8,9%) y extracción de petróleo y gas natural (-7,6%).

 

Tabla 2

Indice de rentabilidad de las exportaciones por sectores de CNAE 2.0

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Fuente: FUNCEX

 

 

El tercer punto relevante es que esta dinámica no está necesariamente ligada a una contracción en la demanda mundial. De hecho, el Indice de la demanda exterior efectiva, que computa las variaviones mensuales en las importaciones de los países de destino de las exportaciones brasileñas, registró una suba de 5.8% en julio con respecto a junio y de 2% con respecto a julio de 2013. En interesante notar que este crecimiento estuvo explicado por los Estados Unidos y algunos países de Europa, lo cual contrasta con lo ocurrido en años previos, donde  las exportaciones a mercados emergentes se expandía a tasas diferenciales.

 

Por último, nos preguntamos sobre la evolución de la balanza de pagos en este contexto (tabla 3). Nótese allí que la balanza de pagos cerró agosto con un superávit de 2400 millones. El resultado superavitario se vio influenciado por el desempeño de la Cuenta Capital y Financiera que registró un superávit de 7400 millones, mientras que el déficit en cuenta corriente llegó a los 5500 millones de dólares. Así, en lo que va del año el resultado comercial es prácticamente nulo, de manera que la entrada de capitales permitió financiar el déficit de rentas y la acumulación de reservas (que fue de casi 20000 millones).

 

Tabla 3

Balanza de pagos de Brasil

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Fuente: FUNCEX