Efectos de la crisis financiera internacional sobre la economía paraguaya

05/06/2009
Por: Julio Ramirez, Cynthia González y Lucas Arce (CADEP)

Paraguay posee un mercado financiero poco integrado a la economía mundial, con una bolsa de valores prácticamente inexistente. Por esa razón los efectos de la crisis se están transmitiendo indirectamente a la economía nacional a través de cuatro vías: la reducción de las exportaciones y las reexportaciones, la caída de los ingresos fiscales, la escasez de créditos y el declive del flujo de remesas.

En primer lugar, la menor demanda internacional, la caída de los precios  de los commodities agrícolas y una sequía prolongada se presentan como factores negativos de afectación  a las ventas externas de los principales rubros de exportación del país (complejo de soja y carne). En el primer trimestre del 2009, sin embargo, la reducción de las exportaciones representaban solamente el 0,9% en relación a las ventas del mismo período en el año 2008. Las importaciones han experimentado una caída mayor (18%) en el primer trimestre del año con consecuencias negativas sobre el comercio de reexportación o intermediación comercial. Si se tiene en cuenta que entre el 40 y 50% de las importaciones son transferidas o “trianguladas” al mercado brasileño y que el valor de esta intermediación es igual o mayor que las exportaciones de commodities agrícolas, se concluye que las reexportaciones fueron aquellas principalmente afectadas por la crisis financiera internacional en los primeros meses del año.

En segundo lugar y luego de cerrar el año 2008 con un superávit fiscal importante, la crisis internacional amenaza con la reducción de los ingresos tributarios como consecuencia de la desaceleración económica y la reducción de las ventas externas. A su vez una baja importante de las importaciones, afectará igualmente a los ingresos tributarios, desde el momento en que una porción importante de estos ingresos depende del comercio exterior.De todas maneras y de acuerdo a cifras del Tesoro, la reducción de ingresos tributarios en el primer trimestre del 2009, en relación al mismo período del 2008, ha sido de solo 3,2%.                                               

En tercer lugar, las mayores exigencias de las entidades financieras para la concesión de créditos y el incremento de las tasas de interés acentuaron las restricciones crediticias, principalmente de los bancos extranjeros que tienen una posición dominante en el mercado financiero local. Ello ha afectado a los habituales receptores de créditos bancarios, principalmente a los productores agrícolas de granos y ganado vacuno. Según datos del Banco Central del Paraguay (BCP), para fines del 2008, los créditos  al sector agrícola se incrementaron en un 43,5% con relación a 2007. Lo mismo sucedió con los créditos al sector ganadero y a la industria. Sin embargo, el efecto más evidente se expresa en las tasas de interés. A diciembre de 2008 el promedio ponderado de la tasa activa en moneda nacional registraba un nivel del 29%, mientras que en diciembre de 2007 dicha tasa era de apenas  17,8%. En enero de 2009, el promedio de la tasa activa sufre un nuevo repunte llegando al 31,41%, para luego volver a situarse en el 29% para fines de marzo pasado. 

El riesgo para 2009 sigue siendo un incremento mayor de la mora en el pago de deudas, principalmente en el sector agrícola, pues las pérdidas en ese sector han sido agravadas por la sequía. A ello debe sumarse los requerimientos de la zafra 2009/2010 que se inicia en septiembre. Según las estimaciones iniciales, se requiere de un refinanciamiento o recalendarización  de vencimientos de deuda agrícola por aproximadamente US$ 250 millones y por lo menos a 3 años plazo. Asimismo, los productores agrícolas reclaman una flexibilización de la ley de bancos para permitir a los mismos operar con menores tasas de interes

Finalmente, se prevé un menor flujo de remesas de los nacionales que trabajan en el extranjero para el 2009. Según datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en 2008 Paraguay recibió remesas por valor de US$ 700 millones, cifra similar recibida para fines de 2007, representando el 4,1% del PIB. El 51% de las remesas totales provienen de España que a raíz de una fuerte desaceleración de su economía, puede muy bien traer aparejado una significativa disminución de remesas de nacionales en el exterior. Ello puede estar acompañado del regreso de un número importante de migrantes de ese país sobre un total estimado  de 100.000 nacionales paraguayos en España, de acuerdo a cifras del Instituto Nacional de Estadísticas de dicho país.               

Las consecuencias de estos efectos están empezando a notarse en la economía paraguaya. El PIB creció en casi un 6 por ciento en 2008. Sin embargo este crecimiento se desaceleró en el último trimestre de ese mismo año, a un 3,6%, comparado con el  8,6% del mismo período de 2007. Según técnicos del BCP, la caída tiene su explicación en las cifras negativas registradas en la industria (-2%) y el estancamiento de las construcciones (0,0%). En su conjunto, la agricultura en 2008 tuvo un crecimiento del 10,5%, muy inferior al 24,1% de 2007.

Los organismos internacionales y fuentes oficiales del Paraguay proyectan un crecimiento de la economía  para el 2009, en un rango de 0 a 2%. En un informe reciente (Mayo 2009) . Sin embargo, el FMI proyecta solo un crecimiento del 0.5% del PIB para el presente año, afectado por un crecimiento negativo de las economías de Argentina y Brasil. En este mismo informe, se afirma que en el 2009 la economía paraguaya experimentará un menor crecimiento real, de exportaciones y de ingresos fiscales, proyectándose un déficit fiscal, aunque menor que en los países vecinos.

Si estas proyecciones se mantienen, se puede concluir que en el primer trimestre del 2009, la afectación de la crisis financiera internacional no se ha hecho sentir con fuerza sobre la economía paraguaya; y que, por lo tanto se espera un mayor deterioro de las cuentas fiscales y del sector real a partir del segundo semestre del año. De todas maneras y por estar prácticamente fuera de los circuitos financieros internacionales, la crisis internacional se manifiesta prácticamente a través de comercio exterior, y el resultado esperado en cuanto a actividad  económica no revista una gravedad similar a otras economías de la región.