Infraestructura Física e Integración Regional en América del Sur: Una Evaluación de la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana*

16/06/2015
Por: Por Carlos Eduardo Lampert Costa y Manuel José Forero Gonzales (IPEA Brasil)

La convergencia de los regímenes políticos en gran parte de los países de América del Sur, así como la intensificación del comercio intrarregional flujos observados durante la década de 1990, crearon un entorno favorable para las discusiones sobre el establecimiento de un proceso más eficaz de la integración, centrado en la superación de los obstáculos logísticos y de infraestructura física de la región.

En septiembre de 2000, durante la Primera Reunión de Presidentes de América del Sur, celebrada en Brasilia, se puso en marcha la iniciativa Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA). Esta iniciativa fue el reconocimiento fundamental el diagnóstico de que la región tenía condiciones pobres de infraestructura, que constituyen un obstáculo importante para el proceso de integración comercial y el crecimiento y desarrollo económico.

 

En este contexto, los doce países de la región, bajo el liderazgo de Brasil, acordaron que para superar el déficit de infraestructura ampliarían la dinámica de la integración regional, lo que permitiría mejores condiciones de inserción de la región en los mercados globales.

 

El consenso alcanzado en dicha reunión ha guiado las políticas y estrategias diseñadas para preparar mejor a la región en su inserción en la economía mundial, en un contexto de creciente globalización. Desde aquel momento, se tardó catorce años para la implementación de una política pública que, a pesar de haber producido legados importantes - como la consolidación de una visión geo-económica basado en la división del territorio en los ejes y procesos sectoriales de integración y la identificación de una cartera de proyectos de integración física con una inversión potencial de más de 100 mil millones dólares – poco logró avanzar en la resolución efectiva de los problemas logísticos y de infraestructura en la región.

 

La fase inicial de ejecución de IIRSA se caracterizó por ser un período de planificación, cuando el trabajo comenzó por delinear las prioridades nacionales en materia de inversiones y la explotación de su estructura institucional y operacional. En esa etapa se elaboraron una serie de estudios sobre la integración potencial de cada eje de la integración y un diagnóstico sobre los impactos normativos y reglamentarios sobre la integración física de la región. Se trabajó conjuntamente en la exploración y la identificación de un conjunto de proyectos, que hacia 2004 ascendían a 335 operaciones por un importe de US37 mil millones en nuevas inversiones (ver tabla 1).

Tabla 1

 

En 2004, buscando dar un carácter más pragmático y operativo de la iniciativa, se ha establecido la Agenda de Implementación Consensuada (AIC), que consiste en un conjunto de proyectos de integración prioritarios, derivada de la cartera inicial, con inversiones estimadas en US $ 14 mil millones, con un período de ejecución entre 2005 y 2010 (ver tabla 2). En los primeros diez años de aplicación, el progreso ha sido limitado, tanto en el desarrollo y la integración efectiva de la infraestructura física de la región así como en la armonización de los sistemas de normas sectoriales.

 

Tabla 2

 

Con el advenimiento de la Unión Suramericana de Naciones (UNASUR), la IIRSA pasó a tomar la función de foro técnico de la planificación de la integración física regional en el Consejo Suramericano de Infraestructura y Planeamiento (COSIPLAN). En este nuevo formato institucional, se trabaja para diseñar una Agenda Prioritaria de Proyectos de Integración (API), elegida por consenso entre el conjunto de operaciones prospectados en el marco del IIRSA. Esta cartera  proporciona un grado adicional de complejidad en la ejecución de las operaciones, teniendo en cuenta el gran volumen de inversiones previstas en proyectos de carácter binacional y transnacional. Los mismos factores planteados en la evaluación de la primera fase de la IIRSA también contribuyen a obstaculizar el proceso de implementación de esta cartera y por lo tanto la integración física de la región.

 

La evaluación de la ejecución de la cartera general identificada como necesidad de inversión en infraestructura da un resultado poco satisfactorio. De hecho, si tenemos en cuenta las exigencias de la cartera de proyectos de inversión globales actualizados y presentados por Cosiplan en agosto de 2014, de USD161.4 mil millones, en relación con 580 proyectos, se encontró que sólo el 17%, lo que equivale al 12 % de la inversión total, se completaron en realidad. En otras palabras, en catorce años de IIRSA, se ha avanzado muy poco para satisfacer las necesidades identificadas para las inversiones en la infraestructura física de la región.

 

La absorción de la IIRSA por Cosiplan sido un movimiento de más de carácter político, perfectamente comprensible en el contexto del discurso de la UNASUR. Ahora, es necesario retomar el consenso sobre la importancia de la integración física para aumentar la competitividad de la región, recuperando el foco inicial de la IIRSA: inversiones en infraestructura física para la integración, con el fin de ganar competitividad y explorar las cadenas de valor. El discurso y la acción política deben hacer hincapié en el hecho de que es un juego de suma positiva que permitirá a las ganancias en términos de crecimiento y desarrollo para toda la región.

 

* Resumen del Texto para Discusión IPEA 2060 “Infraestrutura Física e Integração Regional na América do Sul: uma avaliação da iniciativa para a integração da infraestrutura regional da América do Sul”. Se puede bajar aquí: http://www.ipea.gov.br/portal/images/stories/PDFs/TDs/td_2060.pdf