Uruguay: las contingencias globales y sus consecuencias macroeconómicas

14/05/2015
Por: CINVE

Sin ánimo de menoscabar los factores internos, es ampliamente reconocido que en países pequeños y abiertos al mundo, como Uruguay, el contexto global y regional es determinante. En este sentido es importante tener en claro cuáles serían los efectos sobre nuestra economía de algunas contingencias económicas externas probables, incluso para su aplicación en la toma de decisiones. En función de las consideraciones previas es posible plantear algunas hipótesis de cursos probables respecto al contexto macroeconómico externo relevante para Uruguay. A continuación se desarrollan algunos escenarios y se esbozan las consecuencias que cada uno de ellos tendrían en términos de actividad.

 

Los Escenarios Macroeconómicos

En primer lugar, desde nuestra perspectiva en el escenario de base -o el más probable- no es esperable observar una rápida recuperación de la economía global. La excepción sin embargo parece ser EE.UU. En este caso la recuperación es sólida y tanto el mercado laboral como los datos de inflación permiten esperar un acomodo relativamente ágil de la política monetaria. En ese contexto, las perspectivas para 2015 de precios para las materias primas son desalentadoras, previéndose una contracción de los commodities alimenticios de  15% durante 2015, y estabilidad en 2016.

Asimismo, se entiende que en el escenario global más probable el exceso de oferta observado en el mercado del petróleo comenzará a revertirse lentamente, convergiendo lentamente a un precio de equilibrio más alto.  Así, esperamos que durante 2015 y 2016 los precios del barril del petróleo comiencen su recuperación y cierren en valores cercanos a 60 y 70 dólares, respectivamente.

Finalmente, creemos que en el curso más probable de eventos, la región la tendrá difícil durante 2015. Mientras que se espera que el crecimiento de Argentina sea nulo durante 2015, para Brasil se prevé una contracción de 0,5%.  A pesar de ello, se entiende que 2016 será un año de lenta recuperación para nuestros vecinos. Así, se estima que tanto Argentina como Brasil alcanzará tasas de crecimientos positivas, aunque relativamente bajas (2,2% y 1,4%, respectivamente). 

Un segundo escenario, más pesimista, supone que si bien el contexto global mantiene sus características negativas, existen complicaciones adicionales desde la región. Este escenario supone que Argentina y Brasil presenten una marcada reducción de la actividad económica durante 2015 (de 2,9% y 1,5%, respectivamente), al tiempo que en 2016 la recuperación sea mínima (crecimiento de 0,2% par Argentina y de 0.7% para Brasil).

Una situación sensiblemente más favorable para nuestro país se plantea en el tercer escenario. En el plano global es posible que los países emergentes se recuperen más rápidamente de lo previsto y alcancen tasas de crecimiento mayores a las esperadas. Es conocido que China está dispuesta a apuntalar su economía con agresivos programas monetarios e incluso, al igual que India, de planes de inversión pública. Al mismo tiempo, dada la precaución mostrada por los gobernadores en la última reunión de la FED no es descabellado pensar que el ritmo del acomodo monetario americano se esté enlenteciendo.

 

Cuadro 4.1 – Escenarios macroeconómicos externos contingentes.

Fuente: a/ El escenario base constituye la proyección central del cinve, el positivo y negativo representan la mínima y máxima de las respuestas de la encuesta de expectativas Latin Focus. b/Precio del Barril West Texas al final e cada año. El escenario base y negativo constituyen  la proyección central de cinve, en tanto el postivo mantiene el valor del barril West Texas para los primeros 15 días de abril. c/ El escenario base y negativo representa la proyección central de cinve, en tanto el positivo es calculado tomando en cuenta las proyecciones del Banco Mundial.

 

 

Estas situaciones en conjunto provocarían que la contracción en el precio de los metales y los commodities alimenticios fuera algo menor a lo esperado. Aquí se toman en cuenta las perspectivas del Banco Mundial que indican que la canasta de commodities agropecuarios relevante para Uruguay caería  sólo 5% en 2015  y 1% en 2016.

Por su parte, aún cuando el número de yacimientos petroleros activos en EE.UU. se encuentre en descenso, actualmente no hay evidencia acerca de que los niveles de producción vayan a seguir la misma tendencia. Asimismo, es sensato pensar que Arabia Saudita continúe siendo dominante en su posición de no restringir la oferta. En este contexto podría esperarse que los valores del petróleo en el mediano plazo permanezcan cercanos a su actual nivel.

Asimismo el contexto regional estaría signado por desempeños de los países vecinos mejores a los esperados. En cuanto a Argentina se esperaría que logre avanzar en la resolución del problema de la deuda, que su política de estabilización de precios comience a ser efectiva y logre mejorar la inversión, tanto extranjera como nacional. Por su parte, Brasil debería solucionar la situación de Petrobras sin resentir de gran manera las cuentas públicas ni el nivel de inversión de la economía, mejorando en alguna medida el nivel de confianza de inversores y consumidores.

 

¿Cómo afectan las circunstancias externas el nivel de actividad del país?

Si bien los efectos de las variables antes analizadas sobre la economía uruguaya son múltiples, aquí se presenta únicamente el efecto agregado  sobre el nivel de actividad, de manera de reflejar una imagen concisa y sintética de lo que cabría esperar.

El primer punto a destacar es que en todos los casos, incluso en el escenario pesimista la economía uruguaya registraría crecimiento, tanto en 2015 como en 2016. En el escenario central la economía crecería 2,5% y 2,1%, respectivamente.

Un segundo punto de interés refiere a que 2016 resulta algo más sensible que 2015 en relación a los distintos escenarios. En el presente año la diferencia entre el crecimiento en el escenario pesimista y el optimista es de 1,4 p.p., en tanto en 2016 las diferencias son más amplias, y llegan a casi 2 p.p.

 

Gráfico 4.1 – PIB  de Uruguay bajo tres escenarios (% var. anual)

Fuente: Elaboración cinve

 

Mientras en circunstancias negativas para el país la economía crecería cerca del 1%, en un escenario optimista la economía podría crecer más de 3%, registro cercano al de 2014. Además cabe recordar que el efecto de Montes del Plata (MdP) en 2016 sería marginal. Sin embargo con el mundo y la región jugando en contra del país, durante 2016 el crecimiento sería realmente magro, cercano a 1,3%. 

A su vez, en el caso del escenario negativo es interesante observar, que sin tomar en cuenta el impacto de MdP (estimado en 1 p.p. en 2015) las tasas de crecimiento para  2015 y 2016,  serían similares y bajas, cercanas al 1%. Asimismo, si no tomamos en cuenta el efecto de MDP, Uruguay mostraría una tendencia similar a la región. Es decir, tendría un bajo crecimiento en 2015 (en este punto se distancia de la región que se contrae), para luego iniciar una lenta recuperación en 2016.

Finalmente, es interesante señalar los niveles de crecimiento que podría alcanzar la economía con algo de ayuda del contexto internacional y regional. En el escenario positivo las tasas de crecimiento serían superiores al 3% tanto en 2015 (3,1%), como en 2016 (3,4%).

En suma, el contexto macroeconómico relevante para Uruguay se encuentra en momento particularmente turbulento. Algunas variables determinantes para la evolución de la economía uruguaya han alcanzado altos niveles de volatilidad en los últimos meses, siendo los casos más notorios el precio del petróleo y los commodities alimenticios.

Por su parte la región, particularmente Brasil, ha sufrido un fuerte deterioro económico, arrastrando consigo las expectativas de los agentes en el mediano plazo.

En función de estas consideraciones estimamos importante evaluar cuál sería la respuesta de la economía uruguaya ante algunas contingencias del contexto externo. A partir de un escenario central, se plantean dos trayectorias adicionales de las variables relevantes para le economía local, una positiva y otra negativa. A partir de ellas, nuestros modelos predictivos sugieren que la economía uruguaya registrará tasas de crecimiento positivas tanto en 2015 como en 2016, incluso en el escenario pesimista. En base a ello, creemos que Uruguay se encontraría preparado para enfrentar un contexto internacional adverso sin mayores sobresaltos. A su vez, entendemos que si tomamos en cuenta el efecto de MDP sobre el nivel de actividad en 2015, entonces se observa que 2016 representará en cualquier escenario un año algo más dinámico que 2015.

Finalmente creemos pertinente  señalar que en el escenario internacional que asignamos mayor probabilidad, la economía uruguaya crecería 2,5% y 2,1%  en 2015 y 2016 respectivamente.